¿Ciudadano yo?
Este asunto de la ciudadanía es mas fácil de entender y de digerir que lo que se nos ha enseñado con nuestras muertas y resucitadas clases de Civismo en las escuelas publicas impartidas por peleles disque maestros que simplemente releen la letanía de los libros de texto gratuitos; y no es que los libros de la SEP estén mal (omitiendo el de historia claro esta) sino que están constantemente malinterpretados por los y las peleles antes mencionados.
La ciudadanía se puede definir como:
"El derecho y la disposición de participar en una comunidad, a través de la acción autorregulada, inclusiva, pacífica y responsable, con el objetivo de optimizar el bienestar público."
O lo que es lo mismo, un ciudadano es una persona que forma parte de una comunidad (osease un grupo de gente) el cual tiene tanto derechos (lo que te dan por ser parte del grupo) como obligaciones (lo que tu das para pertenecer al grupo). Los derechos pueden ser catalogados como todos aquellos beneficios y satisfactores que obtienes y las obligaciones son todas aquellas reglas y normas que debes respetar para que la convivencia sea pacifica y de beneficio para todos los involucrados.
La cosa es hermosa en la teoría y en la historia como nos la platican los griegos (que fueron ellos los que se inventaron este teatrito) pero se pone media confusa la cosa en la sociedad actual; en estos días todo mundo quiere disfrutar de los derechos de la ciudadanía, pero irónicamente nadie quiere hacerse responsable de sus propias obligaciones para con los que lo rodean.
Este estado de conformismo se le conocía antiguamente como “idiotez”, así es, no leíste mal, el término viene de la palabra “idiota”; los buenos griegos no solo nos dejaron la definición de ciudadano, sino que también nos proporcionaron la definición perfecta del NO ciudadano.
Según los buenos atenienses de antaño un idiota era definido como:
“persona que carece de capacidad profesional, "un ciudadano privado y egoísta que no se preocupaba de los asuntos públicos”
Esta definición no terminaba ahí ya que tenia otro tipo de implicaciones; un ciudadano se consideraba como tal cuando tenia la edad y la fuerza física suficiente para tomar las armas y defender su ciudad, solamente los esclavos y los extranjeros estaban exentos de estas obligaciones, así que por lógica estos eran los idiotas de su época. Actualmente la palabra tiene un significado distinto y sirve para hacer referencia a personas con deficiencias graves en sus capacidades mentales, situándolos con un CI de 0 a 24 puntos (lo que es lo mismo un adulto con una edad mental de 2 años o para mayor referencia un camionero o diputado federal).
El significado y uso de la palabra pudo haber cambiado con el paso del tiempo pero el concepto es bueno y la verdad que representa es innegable.
Ahora podemos jugar un poco con los significados y los usos y decir que en la actualidad una persona que no se preocupa en lo mas mínimo de la vida social, política o económica de la comunidad donde vive es un idiota… pendejo, retrasado mental, tonto y tantos otros adjetivos calificativos despectivos.
La cosa es sencilla, uno por lógica se preocupa por sus pertenencias (hogar, medio de transporte, hábitat) y por su gente (familia, amigos, parientes, conocidos) y el que no lo hace se le califica de tonto ya que no valora lo que tiene y lo que tanto trabajo le ha costado, vamos, no le da importancia a nada; si seguimos esa lógica y analizamos las características del ciudadano postmoderno nos daremos cuenta que la mayoría sino es que todos hemos dejado de darle la importancia que tiene al concepto e ideal de ciudadanía.
Nos hemos convertido en una especie de robots sin mente que solo siguen órdenes y solo se permiten vivir la vida que otros dictan que se debe vivir; compramos lo que se nos ordena que compremos, comemos lo que nos dictan que comamos, vivimos una vida que NO es la que queremos vivir, pero que es la que la TV (o medio de desinformación favorito) me dice que es buena para mi, dejamos las decisiones mas importantes en las manos de unos desconocidos que venden utopías y que nos tratan como débiles mentales y permitimos que unos pocos decidan que hacer con nuestras pertenencias sin opinar o decir siquiera una sola palabra.
Poco a poco nos hemos ido convirtiendo en una especie de colectividad sin mente que simplemente vive por inercia, perdiendo el interés por las cosas importantes y pasando la pelota de los problemas al siguiente en la lista para que el se ocupe, pensamos: “en fin, que es lo peor que puede pasar”, “ que otro se encargue del problema” o “es trabajo del gobierno y deben corregirlo ellos”, haciendo de la mediocridad una bandera y de la ignorancia un estado de bendición incondicional.
El ser un ciudadano responsable quiere decir que uno se informe y que sepa que demonios pasa en la comunidad, significa darse cuenta y tener conciencia de las cosas grandes como las cosas pequeñas, de las decisiones y de cualquier evento, bueno o malo que tenga lugar en la comunidad.
No es cosa de ejercer una ciudadanía libertina e irresponsable, asistiendo a los mítines del Peje en el Zócalo, ensuciando las calles, quemando automóviles, asaltando negocios, rompiendo todo lo que este al alcance de la mano, defecando en monumentos históricos, pintando estupideces en las paredes, quebrando cristales, desarmando puertas de latón e instalando campamentos clandestinos en frente de alguna oficina perteneciente al gobierno para protestar por cualquier cantidad de pendejadas.
Ser ciudadano es preocuparse y ocuparse tanto de las personas como de los bienes materiales, tomando conciencia de que donde vives te pertenece y por lo tanto lo tienes que valorar y cuidar como lo haces con tus pertenencias mas preciosas teniendo en cuenta que así tu vivirás mejor y los que te rodean podrán seguir tu ejemplo, no es tanto una cosa de vivir utopías y construir una Camelot en tu colonia o barrio, más bien es un asunto de practicidad y conveniencia.
Ahora tener conciencia social es importante y también expresarla, pero que tus palabras no solo se queden en escritos y conversaciones frívolas para impresionar a tus colegas de trabajo, parientes, amigos, extraños y fariseos.
Haz que tus acciones valgan tanto como tus palabras; no necesitas ser Superman (o Goku para los otakus que nos leen) para cambiar al mundo o Batman (poner su personaje Emo-otaku favorito de referencia) para resolver las situaciones más complicadas, basta con hacer acciones comunes, sencillas y necesarias para nuestra sociedad: plantar un arbolito, recoger la mierda que tu perro deja en la calle cuando lo sacas a pasear, barrer la calle, enterarse de los eventos relevantes para el país, leer (de preferencia libros y no TVnotas), pasar tiempo de calidad con tus hijos, mantener a raya a los idiotas, organizar una horda de gente iracunda para demandar al gobierno se quiera pasar de listo, cultivar tu propia plantita de Marihuana...etc.
Si no te agrada la idea, no es necesario que la critiques, simplemente piensa un poco y reflexiona ¿Tú te cagarias y orinarías la cama donde estas a punto de dormirte o la mesa donde estas a punto de comer? ¿Te importaría? ¿Permitirías impunemente que otro lo hiciera a sabiendas de que te va afectar?
Si no quieres ni pensar, entonces el juego de definiciones es correcto y tu CI es equiparable al de un niño de 2 años o incluso es mas bajo.
Kolotl socialista 27/12/2008